Gestión calidad

El Colegio dispone de un Sistema de Gestión de la Calidad interno cuyo alcance son los procesos educativos de enseñanza reglada en los niveles de Educación Infantil, Educación Primaria y Educación Secundaria Obligatoria. 

Entendemos la cultura de la calidad en nuestro Colegio como una filosofía de trabajo, un estilo inspirado en el espíritu educador de nuestra fundadora, Santa María Rosa Molas, y también como un enfoque del servicio prestado en la que toda la Comunidad Educativa participa y fomenta la mejora continua, para ir acercándonos cada vez más, a la excelencia.



MISIÓN, VISIÓN Y VALORES 


MISIÓN 

Nuestro Colegio, al igual que los demás de la Consolación, tiene su origen histórico en el Carisma de Mª Rosa Molas, nuestra fundadora. Cuyo campo apostólico se desarrolla en la formación cristiana integral de niños y jóvenes.

Queremos ser considerados como un centro al servicio de la familia humana y de la sociedad, para ello ofrecemos: 
  • Una opción educativa fundamentada en los valores evangélicos que tanto reclama la sociedad plural en la que vivimos.
  • El trato en igualdad a todos nuestros alumnos, evitando la selección y atendiendo de formas personalizada a la diversidad según su carácter, circunstancias familiares y capacidades intelectuales. 
  • Una educación de calidad con profesionales que se comprometen de forma responsable y coherente con el ideario del centro. 
Para poder llevar a cabo todo esto contamos con la colaboración y apoyo de la Asociación de Padres y de la Asociación de Antiguos Alumnos. Desde el centro se promueve la colaboración de los diversos estamentos de Comunidad Educativa en todas las actuaciones que realizamos. 

Los principios en los que nos basamos para llevar a cabo nuestra tarea son: 



  • Poner a la persona del alumno como centro de la tarea educativa. Evitar el anonimato dando protagonismo al alumno y desarrollando en él la reflexión crítica ante la vida y el mundo. Haciéndole una llamada al compromiso para ser y vivir de otra forma. 
  • Crear un ambiente colegial de acogida, que impulse la misión educadora y que cause impacto en los alumnos, de forma que sientan que hay una propuesta directa de vivir según el Evangelio. 
  • Favorecer en el alumno el desarrollo de dimensión social ,será principio fundamental de nuestra actuación. La finalidad es ayudarles a insertarse en su propio ambiente. 

VISIÓN 

Nos proponemos: 



  • Ayudar a los alumnos en el autoconocimiento, en la valoración de sus capacidades físicas, intelectuales, afectivas y emocionales. Favoreciendo la aceptación de sus posibilidades y la superación de sus dificultades. 
  • Favorecer el desarrollo de su dimensión social. Ayudarles a insertarse en su propio ambiente con un sentido de justicia y equidad, de respeto a la libertad, y a los criterios y valores ajenos. 
  • Potenciar el desarrollo de su dimensión ética y trascendente, ayudándoles a apreciar con recta conciencia los valores morales y a prestarles adhesión personal. 
  • Favorecer el diálogo Fe- Cultura, ya que, la escuela católica como lugar de creación, difusión y transmisión cultural es el marco más adecuado para éste encuentro.
Todas estas propuestas deseamos que sean alcanzadas por nuestros alumnos a lo largo del periodo de su escolarización. 


VALORES 

Nuestro colegio consciente de la importancia de todo lo anterior destaca como fundamental la Educación y la vivencia de Valores. Hay una insistencia básica que nuestro colegio no puede abandonar y son los valores que ya vivió nuestra fundadora Mª Rosa Molas. 



  • La fraternidad, que reconoce al otro como hermano, con una especial sensibilidad y cercanía hacia las situaciones de creencia, injusticia, debilidad y dolor humano, en una postura de acogida, solidaridad, tolerancia y respeto. 
  • Filiación divina, educamos para la adhesión a la fe, la apertura a Dios en el diálogo de la oración y la confianza en Él. 
  • La libertad, que hará posible la solidaridad, la entrega, con una actitud crítica y responsable. 
  • Amor al hombre, haciendo de la autoridad un servicio a la persona del educando, o sea, amor de donación y superación del egoísmo. 
  • La sencillez y la humildad, que sitúan a la persona ante la verdad de sí misma y de lo que la rodea, le permiten su justo aprecio y unas relaciones transparentes en las que antepone la dimensión del ser frente la tener. 
  • Trabajo y solidaridad, hecho con alegría y responsabilidad para construir un mundo más humano y fraterno “con los otros”. 
  • Gratitud, creando lazos de afecto y amistad que permiten acoger la vida y celebrarla como Don de Dios. 
  • Valoración de lo positivo, educando en la superación personal con una actitud respetuosa, confiada y solidaria. 
  • Ternura y bondad, ante las situaciones de angustia y deshumanización que vive el hombre, para asumir el compromiso de ser en el mundo “una presencia del Dios que consuela”.